Al remontar la montaña, el aire se enfría, se satura y descarga en la ladera de barlovento, la que recibe el viento. Por eso las vertientes expuestas a vientos húmedos son mucho más lluviosas que las llanuras cercanas.
Algunos de los lugares más lluviosos del planeta, como Mawsynram y Cherrapunji en la India, deben sus registros a la precipitación orográfica que provoca el monzón al chocar con las colinas Khasi.